Saltar al contenido principal
A
AutonoTools

Simulador Regularización Cuotas Autónomos 2026

Descubre si la Seguridad Social te devolverá dinero o te reclamará la diferencia. Compara lo que has pagado con lo que te corresponde según tus rendimientos netos reales.

Datos verificados con BOE / AEAT · Actualizado feb. 2026

Tus datos

€/año
0 €/año120.000 €/año

Ingresos menos gastos deducibles del ejercicio completo

€/mes
200 €/mes600 €/mes

La cuota que has estado pagando cada mes a la Seguridad Social

Total pagado (anual)

0,00 €

Te correspondía pagar

0,00 €

Debes pagar

- 927,12 €

Deberás abonar esta diferencia a la Seguridad Social

Aviso: Esta calculadora es orientativa y no sustituye al asesoramiento profesional. Los resultados se basan en la normativa fiscal vigente en 2026 y pueden variar según tu situación personal. Consulta con un asesor fiscal colegiado para decisiones que afecten a tu tributación.

Comparativa: lo pagado vs lo correcto

P

Lo que pagaste

Cuota mensual300,00 €
Meses12
Total anual3600,00 €
C

Lo que debías pagar

Cuota correcta mensual377,26 €
Meses12
Total anual4527,12 €

Diferencia

Pagaste de menos. Debes abonar la diferencia.

-927,12 €

Qué es la regularización de cuotas de autónomos

La regularización de cuotas de autónomos es el mecanismo por el que la Tesorería General de la Seguridad Social ajusta las cotizaciones que has pagado durante un ejercicio fiscal con las que realmente te correspondían según tus rendimientos netos declarados en la Renta. Este proceso es una pieza fundamental del sistema de cotización por ingresos realesvigente desde 2023 y supone que, por primera vez, la Seguridad Social verifica a posteriori si cada autónomo ha cotizado correctamente.

En la práctica, durante el año tú comunicas a la Seguridad Social una previsión de tus rendimientos netos y cotizas conforme al tramo que te corresponde. Pero esa previsión puede no coincidir con la realidad: quizás facturaste más de lo esperado, o tal vez tuviste un mal año y tus ingresos cayeron. La regularización corrige esas diferencias de forma automática, garantizando que cada autónomo pague exactamente lo que le corresponde, ni más ni menos.

Este proceso no es una sanción ni implica recargos, siempre que la estimación se haya hecho de buena fe. Es simplemente un ajuste entre lo estimado y lo real. La Seguridad Social entiende que es imposible predecir con exactitud los ingresos de un año completo, y por eso el sistema permite estas correcciones anuales.

Cómo funciona el sistema de cotización por ingresos reales

Desde enero de 2023, los autónomos en España cotizan a la Seguridad Social en función de sus rendimientos netos, es decir, los ingresos totales menos los gastos deducibles de la actividad. El sistema establece 15 tramos de cotización basados en el rendimiento neto mensual, y cada tramo tiene una base de cotización mínima y máxima. La cuota mensual resulta de multiplicar la base elegida por el tipo de cotización del 31,20%.

El proceso completo funciona así: al darte de alta o al inicio de cada año, comunicas a la Seguridad Social tu previsión de rendimientos netos para los próximos meses. Según esa previsión, se te asigna un tramo y comienzas a pagar la cuota correspondiente. A lo largo del año, puedes modificar tu base de cotización hasta 6 veces a través de Import@ss si detectas que tus ingresos reales difieren de tu previsión inicial.

Al finalizar el ejercicio y presentar la declaración de la Renta, la Agencia Tributaria comunica a la Tesorería de la Seguridad Social tus rendimientos netos reales. En ese momento se ejecuta la regularización: se compara el total de cuotas pagadas con el total que te correspondía según tus ingresos declarados. Si hay diferencia, se procede al ajuste correspondiente.

Es importante entender que el sistema no penaliza las estimaciones razonables. Un autónomo que estima rendimientos de 2.000 euros mensuales y finalmente declara 2.300 euros simplemente recibirá una notificación de ajuste por la diferencia. Sin embargo, cotizar deliberadamente por un tramo muy inferior al real de forma sistemática puede generar investigaciones por parte de la Inspección de Trabajo.

Cuándo se aplica la regularización

La regularización se produce de forma anual, siempre al ejercicio siguiente al de las cuotas pagadas. Concretamente, la Seguridad Social realiza la regularización una vez que dispone de los datos de la declaración de la Renta. En la práctica, los plazos habituales son los siguientes:

  • Abril-junio del año siguiente: los autónomos presentan la declaración de la Renta del ejercicio anterior (por ejemplo, en abril-junio de 2026 se declara la Renta de 2025).
  • Segundo semestre del año siguiente: la Seguridad Social cruza los datos con las cuotas pagadas y emite las notificaciones de regularización. Las primeras suelen llegar a partir de julio-agosto.
  • Plazo de pago/devolución: si debes pagar, recibes una notificación con el importe y el plazo para abonar. Si te devuelven, el ingreso se realiza de oficio en tu cuenta bancaria.

En 2026, los autónomos están recibiendo las regularizaciones correspondientes al ejercicio 2025, que fue el tercer año completo de aplicación del sistema por ingresos reales. Hay que destacar que la primera regularización masiva (la de 2023) generó bastante confusión entre los autónomos, ya que muchos no esperaban ajustes tan significativos. En 2026, con tres ejercicios de experiencia, el proceso es más conocido y los autónomos están mejor preparados.

Qué pasa si has pagado de más: te devuelven

Si tus rendimientos netos reales fueron inferiores al tramo por el que cotizaste durante el año, habrás pagado más cuotas de las que te correspondían. En este caso, la Seguridad Social te devuelve la diferencia de oficio, es decir, automáticamente y sin necesidad de que tú lo solicites.

La devolución se ingresa directamente en la cuenta bancaria asociada a tu cotización como autónomo. No necesitas presentar ningún formulario ni reclamación. El importe devuelto corresponde exactamente a la diferencia entre lo que pagaste y lo que te correspondía según tus rendimientos reales.

Un detalle importante: cotizar por encima de tu tramo no es necesariamente malo. Aunque te devuelvan la diferencia en la regularización, durante los meses en que cotizaste por una base superior, tus prestaciones (baja, jubilación, cese) se calcularon sobre esa base más alta. Sin embargo, tras la regularización, se ajustan también las prestaciones al tramo correcto, por lo que la base superior solo te beneficiaría si hubieras tenido una incapacidad temporal durante ese período.

Ejemplo práctico: un autónomo cotiza todo el año por el tramo correspondiente a rendimientos de 2.000 euros mensuales (cuota de 296,71 euros/mes). Al declarar la Renta, sus rendimientos reales fueron de 1.500 euros mensuales (cuota correcta de 265,18 euros/mes). La diferencia anual es de (296,71 - 265,18) x 12 = 378,36 euros, que la Seguridad Social le devuelve.

Qué pasa si has pagado de menos: pagas la diferencia

Si tus rendimientos reales fueron superiores al tramo por el que venías cotizando, la Seguridad Social te reclamará la diferencia. Recibirás una notificación indicando el importe exacto y el plazo para efectuar el pago. Este proceso no conlleva recargos ni sanciones siempre que abones el importe dentro del plazo establecido.

El importe que se reclama puede resultar significativo, especialmente si la diferencia entre el tramo pagado y el que correspondía es grande. Por ejemplo, un autónomo que cotizó por el tramo mínimo (203,92 euros/mes) pero sus rendimientos reales corresponden a una cuota de 350 euros/mes tendría que abonar una diferencia de (350 - 203,92) x 12 = 1.752,96 euros de golpe.

Si no puedes hacer frente al pago en un único plazo, la Seguridad Social permite solicitar un aplazamiento o fraccionamiento. Es fundamental no ignorar la notificación, ya que si no pagas dentro del plazo voluntario, el importe entra en vía ejecutiva y se aplican recargos del 10% al 35% según el tiempo transcurrido, más intereses de demora.

Consejo clave: si en algún momento del año detectas que tus ingresos están superando significativamente tus previsiones, ajusta tu base de cotización al alza utilizando las ventanas de cambio disponibles en Import@ss. Es mucho más llevadero pagar 50 euros más al mes que enfrentarse a un pago de 600 euros de golpe en la regularización.

Cómo evitar sorpresas en la regularización

La clave para no llevarte sorpresas desagradables en la regularización es mantener tu cotización alineada con tus ingresos reales a lo largo del año. Estas son las estrategias más efectivas:

  • Revisa tus ingresos cada trimestre: coincidiendo con la presentación del modelo 130 (pago fraccionado del IRPF), calcula tu rendimiento neto acumulado y compáralo con el tramo por el que cotizas. Si hay desviación, ajusta tu base.
  • Utiliza las 6 ventanas de cambio: puedes modificar tu base de cotización cada dos meses a través de Import@ss. No necesitas gestoría para hacerlo.
  • Anticipa los picos de facturación: si sabes que ciertos meses son especialmente buenos (por ejemplo, septiembre-diciembre en muchos sectores), sube tu base antes de que lleguen esos meses.
  • Provisiona un colchón: si no quieres estar cambiando tu base constantemente, cotiza ligeramente por encima de tu estimación. El exceso te lo devuelven, y mientras tanto mejoras tus prestaciones.
  • Lleva tu contabilidad al día: es imposible estimar bien tus rendimientos si no registras tus ingresos y gastos de forma rigurosa. Un buen software de facturación o un gestor profesional marcan la diferencia.

En mi experiencia, los autónomos que revisan sus números cada trimestre raramente se llevan sorpresas superiores a 100-200 euros en la regularización. Los que esperan a final de año para mirar sus cuentas son los que se encuentran con pagos de 500, 1.000 o incluso 2.000 euros de diferencia.

Plazos y proceso de la regularización: paso a paso

Entender el calendario de la regularización te ayuda a prepararte y a saber qué esperar en cada momento. El proceso sigue estos pasos:

  • 1. Cierre del ejercicio (31 de diciembre): termina el año fiscal sobre el que se realizará la regularización. A partir de este momento, tus rendimientos netos del ejercicio ya son definitivos.
  • 2. Declaración de la Renta (abril-junio del año siguiente): presentas tu declaración de IRPF, que incluye tus rendimientos netos de actividades económicas. La Agencia Tributaria comunica estos datos a la Seguridad Social.
  • 3. Cruce de datos (julio-septiembre): la Tesorería de la Seguridad Social compara tus rendimientos declarados con las cuotas que pagaste durante el ejercicio. Calcula en qué tramo deberías haber cotizado cada mes y determina si existe diferencia.
  • 4. Notificación (segundo semestre): si hay diferencia, recibes una notificación por vía electrónica (a través de tu buzón en la Sede Electrónica de la Seguridad Social). También puede llegar por correo postal certificado.
  • 5. Pago o devolución: si debes pagar, tienes un plazo para abonar el importe (normalmente 30 días naturales desde la notificación). Si te devuelven, el ingreso se realiza automáticamente en tu cuenta bancaria en un plazo de semanas.

Es recomendable activar las notificaciones electrónicas en la Sede Electrónica de la Seguridad Social para estar al tanto de cualquier comunicación. Muchos autónomos descubren la notificación de regularización cuando ya ha vencido el plazo de pago voluntario, lo que genera recargos innecesarios.

Casos prácticos de regularización

Para entender mejor cómo funciona la regularización en la práctica, veamos tres escenarios habituales que afectan a miles de autónomos cada año.

Caso 1: Diseñadora freelance que creció más de lo esperado. María se dio de alta con una previsión de rendimientos de 1.200 euros mensuales (cuota mínima de 225,50 euros/mes). Durante el año, consiguió varios clientes nuevos y terminó declarando rendimientos netos de 2.500 euros mensuales. La cuota correcta para su tramo real era de 296,71 euros/mes. La regularización le reclama: (296,71 - 225,50) x 12 = 854,52 euros. María podría haber evitado este pago concentrado si hubiera subido su base en mayo, cuando ya veía que facturaba más de lo previsto.

Caso 2: Consultor que tuvo un mal segundo semestre. Javier cotizaba por el tramo de 2.500 euros mensuales (cuota de 296,71 euros/mes). Sin embargo, perdió su principal cliente en julio y cerró el año con rendimientos medios de 1.500 euros mensuales (cuota correcta de 265,18 euros/mes). La regularización le devuelve: (296,71 - 265,18) x 12 = 378,36 euros. Si Javier hubiera bajado su base en septiembre (la primera ventana de cambio tras perder el cliente), habría reducido su cuota mensual los últimos meses del año y la regularización habría sido menor.

Caso 3: Autónoma con ingresos estables y bien planificada. Laura revisa sus cuentas cada trimestre y ajusta su base de cotización en consecuencia. Sus rendimientos reales (1.800 euros/mes) coinciden casi exactamente con el tramo por el que cotiza. La regularización arroja una diferencia de solo 15 euros (dentro del margen de tolerancia de 10 euros), por lo que no hay ni devolución ni reclamación. Es el escenario ideal: la planificación trimestral elimina las sorpresas.

Estos ejemplos ilustran una lección clara: cuanto antes detectes la desviación y ajustes tu base, menor será el impacto de la regularización. La diferencia entre recibir un pago inesperado de 850 euros y un ajuste de 15 euros está en revisar tus números cada tres meses.

Preguntas frecuentes

C

Carlos Mendoza

Asesor Fiscal Colegiado

Equipo AutonoTools

Especialista en fiscalidad de autónomos con más de 10 años de experiencia. Analizo los cambios normativos cada trimestre para mantener las calculadoras actualizadas.

Actualizado: 24 feb 2026