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Modelo 130 vs retenciones: cuál te conviene más

·8 min lectura

Los autónomos en España pagan el IRPF de forma anticipada durante el año a través de dos mecanismos: el modelo 130 (pago fraccionado trimestral) y las retenciones en facturas (que aplica el cliente). Entender cuándo se usa cada uno y cuál te conviene más es esencial para gestionar tu fiscalidad correctamente.

Qué es el modelo 130

El modelo 130 es una autoliquidación trimestral del IRPF que el autónomo presenta ante Hacienda. En él, calculas el 20% de la diferencia entre tus ingresos y gastos acumulados en el año, restas los pagos fraccionados anteriores y las retenciones soportadas, y pagas la diferencia.

La fórmula básica es: (Ingresos - Gastos) × 20% - Pagos anteriores - Retenciones = Resultado

Si el resultado es positivo, pagas. Si es negativo o cero, presentas igualmente el modelo pero no pagas nada (y el resultado negativo se arrastra al siguiente trimestre).

Qué son las retenciones

Las retenciones son un porcentaje que el cliente descuenta de tu factura y que ingresa directamente en Hacienda a tu nombre. El tipo general es del 15% (7% para nuevos autónomos profesionales durante los primeros 3 años).

Solo aplican retención los autónomos profesionales (secciones 2 y 3 del IAE) cuando facturan a empresas u otros profesionales. Los autónomos empresariales (sección 1) no aplican retención.

Quién usa cada sistema

Tipo de autónomoModelo 130Retenciones
Empresarial (sección 1 IAE)ObligatorioNo aplica
Profesional (sección 2-3) con <70% retenciónObligatorioSí (en facturas a empresas)
Profesional (sección 2-3) con ≥70% retenciónExentoSí (en facturas a empresas)

La regla del 70%: exención del modelo 130

Si eres autónomo profesional y más del 70% de tus ingresos llevan retención, estás exento de presentar el modelo 130. Esto significa que si la mayoría de tus clientes son empresas (que te retienen el 15%), no necesitas hacer el pago fraccionado trimestral.

Esta exención es automática: no tienes que solicitarla, simplemente dejas de presentar el modelo 130. Sin embargo, es importante verificar cada trimestre que sigues cumpliendo el requisito del 70%. Si un trimestre facturas más a particulares y la proporción baja del 70%, deberías presentar el 130.

Para estar exento, debes haber comunicado la exención en tu modelo 036/037 (casilla 609).

Pros y contras de cada sistema

Modelo 130: ventajas

  • Tú controlas el ritmo de pago: calculas el 20% de tu beneficio real (ingresos menos gastos), no un porcentaje fijo sobre la facturación.
  • Si tienes muchos gastos, pagas menos: la fórmula tiene en cuenta los gastos deducibles.
  • Si un trimestre tienes pérdidas, el resultado es cero o negativo y no pagas nada.

Modelo 130: desventajas

  • Gestión administrativa: debes calcular y presentar el modelo cada trimestre.
  • Requiere llevar un control preciso de ingresos y gastos durante todo el año.
  • Si no tienes gastos significativos, el 20% sobre beneficio puede ser más que el 15% de retención.

Retenciones: ventajas

  • Cero gestión para ti: es el cliente quien retiene y declara el modelo 111.
  • Flujo de caja predecible: siempre cobras el 85% (o 93% con el 7%) de la base imponible de tus facturas.
  • Si facturas poco a particulares, puedes estar exento del modelo 130.

Retenciones: desventajas

  • No tienen en cuenta tus gastos: te retienen el 15% de la facturación bruta, independientemente de tus gastos.
  • Puedes pagar de más durante el año: si tu tipo efectivo de IRPF es inferior al 15%, te retendrán más de lo que realmente debes, y tendrás que esperar a la renta para recuperarlo.
  • Dependes de que tus clientes lo hagan bien: deben retener correctamente e ingresar las retenciones en Hacienda.

Ejemplo comparativo

Imaginemos un consultor freelance que factura 40.000 euros al año a empresas y tiene 8.000 euros de gastos deducibles:

ConceptoModelo 130Retenciones 15%
Ingresos40.000 €40.000 €
Gastos deducibles8.000 €No se consideran
Base de cálculo32.000 €40.000 €
Tipo aplicado20%15%
Total anticipado al año6.400 €6.000 €

En este caso, las retenciones resultan más favorables: adelantas 400 euros menos a Hacienda durante el año. Pero si los gastos fueran superiores (por ejemplo, 15.000 euros), el modelo 130 sería más ventajoso porque pagarías el 20% de 25.000 = 5.000 euros, frente a los 6.000 de retenciones.

Simula tu caso con la calculadora de IRPF para autónomos para ver cuál te conviene más.

Conclusión

Si eres autónomo profesional y facturas principalmente a empresas, las retenciones son la opción más cómoda y te liberan de la presentación del modelo 130. Si tienes muchos gastos deducibles o facturas a particulares, el modelo 130 puede ser más ventajoso porque tiene en cuenta tu beneficio real.

La clave es conocer tu situación: calcula tu tipo efectivo de IRPF, tus gastos deducibles y a quién facturas para tomar la decisión correcta.

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